SUICIDEGIRLS: VANGUARDIA Y LUCRO

SuicideGirls es un colectivo de personas dedicado a promover una concepción alternativa de belleza basada en que la inteligencia y creatividad pueden ir de la mano con la sensualidad. En su website (www.suicidegirls.com/) muestran imágenes de modelos tatuadas y perforadas quienes también tienen un espacio para escribir acerca de sus aficiones, gustos y opiniones.
Las modelos, dos de ellas colombianas, provienen de todos los continentes y pueden participar enviando sus fotos o contactando a los fotógrafos de SuicideGirls por correo electrónico.
¿Qué hay detrás de esto? Personas muy inteligentes que combinaron elementos estéticos atractivos y que solían ser underground (tatuajes, perforaciones) con un poco de soft porn para crear un producto que atrae un público muy amplio. Cada vez más mujeres envían sus solicitudes para ser aceptadas, y la página recibe un promedio de 5 millones de visitas mensuales. A pesar de esto, la mayor proporción de los ingresos provienen de la venta de mercancías de la marca SuicideGirls (ropa, llaveros) lo cual muestra una convergencia de varios grupos objetivo alrededor de la idea.

La marca sigue en expansión y las SuicideGirls han sido invitadas a programas tan importantes como CSI: Miami. ¿Qué tan duradero será éste fenómeno? Probablemente hasta que a otra persona se le vuelva a ocurrir mezclar algo muy comercial (sexo en éste caso) con un tabú.

EL MUNDO SE DERRUMBA Y NOSOTROS DE RUMBA

El mes pasado se llevó a cabo en la ciudad de Bogotá el BOGOTRAX2007, un festival independiente que tenía como objetivo presentar arte, software libre y música. Participaron varios colectivos que buscan, a partir del arte y la música, construir una contracultura cuyo principal valor sea apreciar las relaciones y expresiones humanas en un contexto no mercantilizado. Esta reunión muestra el fortalecimiento de una corriente musical e ideológica que gana cada vez más adeptos en Colombia y en el mundo: la música electrónica con conciencia.

Las personas que participan de ésta corriente van a raves y conciertos, pero también hacen parte de colectivos culturales y artísticos. Pueden ser estudiantes o personas un poco mayores que viven de actividades diferentes a la música pero que le dedican mucho tiempo a ella.

El atuendo no sigue reglas específicas, pero se usan mucho pantalones justos, entubados, prendas asimétricas y funcionales. Lo importante es estar cómodo. Tendencias como ésta dan indicios acerca de valores emergentes en los jóvenes como el rechazo a grandes conglomerados empresariales y el interés creciente en la desigualdad social, que pueden incidir en gran medida sobre los hábitos de consumo. Por ejemplo, el uso de internet para compartir más que para vender y el preocuparse por quién produce lo que utilizamos y en base a eso decidir si se consume o no.

EMO: ¿MODA O COSMOVISIÓN?

Hace unas semanas escuchamos a un joven decir “cuando en el concierto de Radioactiva acabó de tocar ‘zona cero’ se fueron todos los EMOS”. Entonces nos preguntamos ¿Qué son los EMO? Y encontramos la respuesta.
Descubrimos que así se están llamando un grupo de jóvenes en el mundo que comparten una estética específica y otras características comunes, relacionadas con una corriente musical. Para éste caso, la música es el “Emotionaly Charged Hardcore Punk”, más conocida como EMO.
(Aqui MP3 EMO: http://www.mesaverde.co.uk/mp3/). Esta corriente surge a mediados de los años 80 como un subgénero del punk sobre la base de experimentos llevados a cabo por miembros de distintas bandas. Durante los años 90 adquiere una mayor importancia en razón del aumento de la atención prestada a movimientos underground y en ésta década se convierte en un conjunto heterogéneo de grupos y sonidos por lo cual no existe un consenso sobre el uso del término “EMO” como sustantivo para denominar una corriente musical. Algunas bandas populares en la actualidad, como My Chemical Romance o Panic! at the disco, tocan temas relacionados con la angustia existencial, las penas amorosas y la falta de comprensión por parte de un “entorno hostil”. Debido a su propuesta estética y a las letras de las canciones, la palabra EMO se ha convertido en un adjetivo peyorativo entre los jóvenes, como estrechamente relacionado con conceptos como “llorón” y depresivo ya que se hacen referencias continuas a la tristeza, al igual que a sensaciones de abandono y desapego, aunque también se hacen menciones aisladas a temas más alegres como las fiestas y el baile. En cuanto a la apariencia, son populares los peinados asimétricos tapando parte de la cara, de la misma manera que las perforaciones especialmente en los labios. La ropa con alusiones a la muerte y a distintos grupos musicales es predominante, al igual que accesorios como manillas, mitones y cubre antebrazos. Los pantalones de jean entubados, sacos con capucha, taches y correas son populares también. De igual forma se presenta el uso de maquillaje de manera indistinta entre hombres y mujeres, sin implicar esto necesariamente alguna preferencia sexual determinada.
En Colombia la tendencia se observa en distintos niveles socioeconómicos, siendo predominante en estratos medios. Los conciertos se llevan a cabo en diferentes lugares, incluyendo algunos cercanos a centros comerciales como Atlantis Plaza en Bogotá. La ropa también se consigue en éste lugar y sus alrededores.
Entonces, ¿es el EMO una manera de ver la vida o simplemente otra moda pasajera? Al parecer es una moda que condiciona la percepción que se tiene del entorno. La relación con la música es importante pero no determinante ya que se observaron personas más atraídas por la estética que por lo que implica. Su simbología se conecta con muchos jóvenes y debe ser considerada.